martes, 5 de marzo de 2013

La Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, emprendiendo para conservar

Esta mañana he quedado con el portavoz de mi próximo proyecto de emprendimiento, Gonzalo, en la puerta del Retiro de Madrid. No nos conocemos, pero eso no supone ningún inconveniente en este mundo donde las nuevas tecnologías facilitan tanto el acercamiento entre personas. La finalidad de este post es que me cuente la aventura de emprendimiento, en el que desde hace algunos años está embarcada la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente a través del programa "Emprender para conservar".

Hemos quedado a las 12.00 de mediodía en una de las puertas principales del "pulmón madrileño", frente a la popular Cuesta de Moyano, en un día soleado pero gélido. No suelo ser puntual, pero en esta ocasión me encuentro ante la imponente valla que circunda el Parque cinco minutos antes de los convenido. Observo
las caras de las personas que se cruzan conmigo, en un trasiego interminable, a la espera de encontrar en ellas algún gesto que me indique que es mi próximo protagonista. Los minutos avanzan y mi interlocutor se resiste a aparecer.
Hacia mí se aproxima en bicicleta un joven que viste una gabán gris, con gorra y una bandolera cruzada a lo largo de su pecho. Su pedalear es ágil, aunque observo, por el color rosáceo de su cara, el esfuerzo que le ha supuesto la subida del último tramo que aproxima al viandante desde la estación de Atocha hasta las puertas del madrileño Parque del Retiro. Casi sin resuello, pronuncia mi nombre. Después de una breve presentación, nos dirigimos a cobijarnos en una café dónde poder iniciar nuestra conversación sobre emprendimiento y sostenibilidad medioambiental en áreas rurales.


Gonzalo me habla de los objetivos de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, una institución que nace con el propósito de difundir el legado documental que Félix Rodríguez de la Fuente dejó tras años de intensos y reconocidos trabajos en la conservación, estudio y difusión del hombre y su entorno natural y darle continuidad a través de proyectos alineados con su filosofía. Identificar y poner en red a actores relacionados con la ciencia y el medio natural en nuestro país, para tejer alianzas y establecer espacios de reflexión y consenso que den lugar a iniciativas multidisciplinares y multisectoriales. Desarrollar actividades de comunicación que conciencien al público sobre la trascendencia de restablecer una relación constructiva y sostenible con el medio natural. E implicar a la sociedad en una participación activa en las soluciones y construir un futuro de convivencia y equilibrio con el medio natural.



Me comenta que la Fundación creó en 2007 el Plan RuN@Emprende dentro del Programa Runa de Convergencia Rural-Naturaleza. El objetivo prioritario era la promoción y el fomento del establecimiento de nuevas actividades económicas sostenibles en el ámbito rural-natural del territorio español y como proyecto piloto en áreas concretas de confluencia de la Red Natura 2000 (LICs y ZEPAs) y de la Red de Espacios Naturales de las Comunidades Autónomas de Andalucia, Castilla la Mancha y Extremadura. "La buena acogida en las áreas rurales del Plan, motivó a la Fundación a crear dos años después el proyecto Run@Formaemprende a través del cual se formaba a la población del ámbito rural-natural en nuevas tecnologías de gestión, sistematización y organización de información sobre los recursos y servicios territoriales disponibles. Anteriormente, la idea se había  presentado a la convocatoria empleaverde 2009 de la Fundación Biodiversidad y recibió un  presupuesto de 266.666 € (FB: 213.000 €, FFRF: 50.000 €, Colaboradores: 3.000 €) para ejecutar las diferentes actividades propuestas en el mismo". "Los protocolos a seguir para hacer viable este proyecto fue involucrarnos en los núcleos rurales sobre los que íbamos a desarrollar nuestro trabajo, entrevistándonos con empresarios de la zona, gentes que forman parte de asociaciones y grupos de desarrollo rural".

Finalizado el estudio de aquellas zonas en las que el proyecto podía aportar y ayudar hacia el camino del emprendimiento rural, la Fundación inició una etapa de desarrollo de conferencias y seminarios para facilitar a las personas interesadas herramientas para mejorar su actividad. Gonzalo subraya que la acogida fue mayor entre la gente de los núcleos rurales que en la ciudades. "Entre los primeros, era el propio ganadero, agricultor o habitante de la zona los que querían iniciar proyectos de emprendiduría,  los que realmente estaban interesados por mejorar su formación. Son los que dinamizan la zona. El emprendimiento en núcleos rurales desde las ciudades no se puede realizar idealizándolo, como en ocasiones ocurre. Cuando una persona decide dejar la ciudad para emprender en el ámbito rural debe ser consciente y tener muy claro a qué zona va y qué es lo que le motiva a iniciar ese cambio. Emprender en los pueblos pasa por la integración plena a ellos".

¿Cómo es vuestra relación con las administraciones de los núcleos en los que implantáis vuestros proyectos?  "El nombre de la Fundación está asociado al buen hacer en el sector de la economía sostenible en el ámbito rural-natural del territorio español. Esto implica una mayor responsabilidad por nuestra parte para llevar a cabo cualquier nuevo proyecto. En general, hemos conseguido establecer sinergias con los ayuntamientos en los que trabajamos para que nos faciliten instalaciones e infraestructuras dónde poder desarrollar nuestro trabajo formativo. El apoyo, en este sentido, es unánime, aunque echamos un poco en falta una mayor implicación a otros niveles". Al hablar de la incorporación de los "urbanitas" a proyectos de emprendimiento en áreas rurales, Gonzalo, indica que "es complicado hacer entender a la gente de las ciudades que irse a un pueblo no es un camino de rosas. Que sólo se consiguen buenos resultados de emprendimiento rural cuando se tiene claro el proyecto de vida y profesional que se quiere desarrollar en él".

A lo largo de nuestra conversación, se descubre el verdadero "quiz de la cuestión" para que nuevos emprendedores inicien un nuevo camino en los pueblos. Hay que perder el miedo. Sin grandes capitales se pueden iniciar interesantes modelos de negocio, siempre y cuando se haya realizado previamente un plan de negocio en el que tengamos las cosas claras de cuál es el proyecto que queremos desarrollar. Gonzalo, me comenta la dificultad con la que se encuentran los emprendedores a la hora de iniciar los trámites para poner en práctica un negocio. "La ventanilla única, implantada por las Cámaras de Comercio, ha agilizado en gran medida el proceso de puesta en marcha de negocios. España está en los últimos puestos de los países europeos en cuanto a la agilidad en el trámite de papeleo necesario para la puesta en marcha de un plan de negocio".

Pese a los inconvenientes que los emprendedores encuentran en su camino hacia el emprendimiento rural, Gonzalo realiza una lectura positiva, que deberíamos saber explotar. Indica que España es uno de los países europeos con mayor riqueza en biodiversidad, tenemos entorno a un 28% de nuestra superficie protegida. En este sentido, el portavoz de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente realiza una llamada de atención sobre el trabajo realizado por este gran naturista a lo largo de su actividad y es que "la clave -según palabras de Gonzalo- radica en que estemos más conectados con nuestro entorno, cuidándolo. Eso nos facilitará poder crear mayor tejido empresarial en conexión con las necesidades del lugar, haciendo de la economía sostenible el futuro para el desarrollo de zonas rurales".




















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